Emma no sigue un guion. Escucha lo que dice tu cliente, entiende lo que necesita y decide qué hacer — todo en la misma llamada. Sin menús, sin opciones pregrabadas, sin esperas.
Un contestador automático reproduce mensajes grabados y transfiere llamadas según opciones de menú. Emma hace algo radicalmente diferente: mantiene una conversación real. Entiende frases completas, detecta la intención detrás de las palabras y toma decisiones en tiempo real. No hay árbol de opciones. No hay scripts rígidos. Hay inteligencia conversacional aplicada a tu operativa telefónica.
Cada conversación gestionada con comprensión real, no con opciones pregrabadas.
Emma entiende lo que dice el cliente aunque use vocabulario informal, cambie de idea a mitad de frase o tenga acento regional. No necesita palabras clave exactas — entiende el contexto completo de la conversación.
En los primeros segundos Emma identifica el tipo de consulta, evalúa la urgencia y decide cómo gestionarla: resolver de forma autónoma, capturar datos para derivar o transferir directamente al especialista correcto.
Mientras conversa, Emma extrae y estructura automáticamente la información relevante: nombre, motivo de llamada, número de referencia, urgencia, datos de contacto. Sin que el cliente tenga que repetirlo.
Cuando transfiere una llamada, Emma no solo pasa la llamada — envía un resumen estructurado de la conversación para que el agente arranque con toda la información sin volver a preguntar nada.
Cuando termina la llamada, Emma ejecuta automáticamente las tareas que correspondan: actualizar el CRM, abrir un ticket, enviar confirmación por WhatsApp o email, crear una cita en el calendario o notificar al equipo.
Emma no tiene horario. Cuando tu equipo no está disponible gestiona las llamadas de forma completamente autónoma, recoge la información, clasifica la urgencia y deja todo preparado para que tu equipo actúe en cuanto vuelva.
Emma combina tres tecnologías en tiempo real: reconocimiento de voz para transcribir lo que dice el cliente, un modelo de lenguaje para entender la intención y generar la respuesta correcta, y síntesis de voz para hablar con naturalidad. La llamada llega a través de la red de Grupo Aire, que garantiza conectividad estable y de calidad profesional, mientras el procesamiento de IA ocurre en nuestra infraestructura dedicada, optimizada para responder en cada turno de conversación sin cortes ni demoras perceptibles. El resultado es una conversación fluida que el cliente difícilmente distingue de un agente humano bien formado.
Emma descuelga en el primer tono y saluda con el nombre de tu empresa de forma natural, sin menús ni esperas.
El cliente explica su consulta en sus propias palabras. Emma escucha y comprende sin interrumpir ni redirigir.
Emma identifica la intención, evalúa la urgencia y decide la mejor forma de gestionar la llamada.
Resuelve de forma autónoma, solicita información adicional si la necesita o transfiere al especialista correcto.
Confirma con el cliente, registra la interacción y ejecuta las tareas post-llamada automáticamente.
Emma es especialmente eficaz donde las llamadas consumen tiempo de personas cualificadas en tareas repetitivas de filtrado y recogida de datos. Clínicas que gestionan citas, gestorías que filtran consultas, inmobiliarias que cualifican leads, servicios técnicos que clasifican incidencias — en todos estos casos Emma libera a tu equipo de las llamadas rutinarias para que se concentre en el trabajo que realmente requiere su expertise.
Llama directamente y mantén una conversación real con nuestra IA. Sin demos grabadas, sin vídeos explicativos. Una llamada en vivo para que evalúes por ti mismo el nivel de comprensión, la naturalidad de la conversación y la capacidad de gestión.