Detrás de cada llamada hay una infraestructura SIP pensada para no depender de un único punto de fallo.
Decides qué llamadas recibe Emma y cuáles siguen llegando directamente a tu equipo — por horario, por línea o por tipo de número, según cómo quieras organizar tu atención.
Cuando Emma transfiere una llamada, lo hace mediante transferencia SIP directa a la extensión correspondiente, sin cortes ni necesidad de que el cliente vuelva a marcar.
Emma y tu equipo no son alternativas excluyentes. Pueden trabajar en paralelo: Emma cubre el primer contacto y los picos de llamadas, tu equipo se reserva para lo que realmente requiere su criterio.
No es necesario cambiar de número de teléfono. La centralita se configura sobre la numeración que ya tienes, manteniendo la continuidad de cara a tus clientes.
KYVOX gestiona múltiples líneas y extensiones simultáneamente, adaptándose a la estructura de departamentos o sedes que ya tiene tu negocio.
La infraestructura cuenta con redundancia a nivel de red, de forma que un fallo puntual en un punto de la red no se traduce en una caída completa del servicio de telefonía.
No es necesario sustituir tu centralita física ni invertir en hardware nuevo. Lo único imprescindible es una conexión a internet estable — la propia que ya usas para el día a día de la oficina suele ser suficiente para gestionar el volumen de llamadas de la mayoría de negocios. Si ya tienes una centralita IP o un sistema de telefonía en la nube, evaluamos si conviene integrarla directamente o migrar a la infraestructura de KYVOX, según lo que tenga más sentido para tu caso concreto.
Antes de cualquier cambio, revisamos tu infraestructura de telefonía actual y te explicamos exactamente cómo sería la migración en tu caso, sin compromisos ni sorpresas técnicas.