Cuando alguien llama a una funeraria, está en uno de los momentos más difíciles de su vida. Esa llamada no puede encontrarse con un tono sin respuesta, un buzón de voz o una espera interminable. Emma garantiza que siempre hay alguien al otro lado — con la calma y la atención que merece cada familia.
Las llamadas a una funeraria no tienen horario. Un fallecimiento puede ocurrir en cualquier momento del día o de la noche, y la familia necesita respuesta inmediata. Mantener personal disponible las 24 horas tiene un coste elevado, pero no atender esas llamadas en el momento más crítico tiene un coste reputacional y humano que ninguna funeraria puede permitirse.
Las llamadas se dividen en dos grandes grupos: las urgentes, de familias que acaban de perder a un ser querido y necesitan iniciar los trámites de forma inmediata, y las no urgentes, de personas que consultan sobre servicios, precios o contratan servicios de previsión funeraria con antelación.
Emma atiende la llamada con la calma y la sensibilidad que requiere cada situación. En llamadas urgentes, recoge los datos esenciales — nombre del fallecido, lugar del fallecimiento, datos de contacto de la familia — y notifica de inmediato al equipo para que inicie la gestión. En consultas no urgentes, informa sobre servicios disponibles y recoge los datos para que un asesor contacte con la familia en el momento adecuado.
Los datos recogidos durante la llamada quedan registrados automáticamente con la prioridad correspondiente. En casos urgentes, el equipo recibe un aviso inmediato con toda la información necesaria para actuar sin demora. En consultas de previsión, los datos del interesado quedan en cola para seguimiento por parte de un asesor.
Emma se conecta con tu sistema de gestión para registrar avisos y asignar equipos según disponibilidad, y con WhatsApp Business para confirmaciones automáticas a las familias una vez iniciada la gestión.
El equipo recibe los avisos ya organizados con toda la información necesaria para actuar, sin tener que hacer preguntas repetitivas en un momento delicado. Y el servicio de atención queda cubierto a cualquier hora sin necesidad de guardia permanente para el teléfono.
La familia que llama en un momento de crisis siempre encuentra respuesta — no un buzón de voz, no una espera, no un tono sin contestar. Saber que alguien ha recogido su llamada y que el proceso está en marcha es, en ese momento, lo más importante que puede ofrecer una funeraria.
Llama y compruébalo tú mismo — sin compromiso, sin instalaciones, solo una conversación real.